Ayer salí a cenar con un amigo y, no sé por qué, salió a la conversación que cojo el autobús muchos días para ir a trabajar, cuando estoy vaga y no me apetece ir andando. Es curioso porque hace cuatro años que vivo en este barrio pero no conozco a mucha gente (más bien a casi nadie). Salvo a los de la parada del autobús. Todos los días me subo con las mismas personas, dos chicas de unos cuarenta años que son enfermeras y van al hospital, un hombre de unos cuarenta y cinco, un señor trajeado, una chica muy arreglada y varios estudiantes (mi autobús sigue su ruta hacia las facultades). Suelo salir casi siempre a la misma hora de casa, el autobús también suele pasar a la misma hora, pero a veces se adelanta y, cuando llego y veo que están mis compañeros de autobús, sé que no lo he perdido. Es una buena señal.
Lo cuento porque yo no le había dado importancia, pero ayer comentándolo con él, le hizo gracia. Son esas pequeñas cosas cotidianas que hacen que una se sienta más aferrada a la vida real.
10 comentarios
Escribe un comentario
« Las hadas | Inicio | Avería doméstica »
Es normal lo que cuentas. Yo estuve muchos años que iba a trabajar en autobus, y me pasaba lo mismo que a tí. Si veía a la misma gente en la parada, sabía que el bus, no había pasado todavía. La misma gente te acompaña sin conocerte y hace el mismo recorrido que tu, cada mañana y sin mediar palabra, parece que ya os conoceís de toda la vida. Esa sensación la he vivido yo durante mucho tiempo. Ahora ya no, porque voy en mi coche al trabajo.
Me alegra verte de nuevo por aquí.
Besos.
Gracias a ti, angelsinalas, me gusta hablar contigo de nuevo, aunque entro a menudo en tu blog y miro si has puesto cosas nuevas.
Besos.
Eso pasa en la parada del autobús y en otros muchos sitios. Yo me encuentro más o menos la misma gente en el ambulatorio, los bares, la biblioteca, la panadería... así se va conociendo a la gente. Aunque son todo contactos muy superficiales que a mi, justamente, me producen el efecto contrario a ti. Me alejan de la realidad al crear la ilusión de que "conoces" gente.
Bss
Sí, cómo no fijarse en esa gente con la que coincides todos los días pero de la que no sabes nada. Intento fijarme en lo que leen, pero no siempre es una buena pista: casi todos leen a Dan Brown.
El caso es que todos nos miramos todos los días y a veces nos saludamos, pero nunca mantenemos una conversación. Yo sería capaz de despacharle mi vida a través de un chat o de un mail a un argentino al que no he visto nunca, pero cruzar más de dos palabras con el vecino de al lado o con el conductor de autobús es algo que quizás no me atreva a hacer en mi vida.
Estaba leyendo los comentarios que me habéis dejado y se me ha ocurrido pensar que, en realidad, en el blog también pasa, al final la gente con la que hablas es siempre la misma, nos hacemos a las personas y somos animales de costumbres. Basta con acercarse a cualquiera de vuestros blogs para darse cuenta de que, al final, entramos todos en las mismas páginas, saludamos a los conocidos o ya amigos y hacemos algún comentario sobre lo último que han escrito.
Así que espero que sigáis pasando por aquí, vuestros comentarios son un gran aliciente para seguir contando cosas, por pequeñas y cotidianas que sean o puedan parecer.
Besos a todos/as.
Aférrate a esas cosas cotidianas como puede ser un simple autobús, su gente, las personas que miras, que vas reconociendo sin saber quienes son. Nadie sabe de nosotros quienes realmente somos, pero todos tenemos lo mejor, la vida, no la sueltes, no la sueltes. Ni en el autobús ni en ningún sitio.
besos
A mí también me ha pasado. A veces conoces perféctamente a muchas personas, conoces a sus familias, donde viven e incluso un poco cómo son y sin embargo núnca has hablado una sóla palabra con ellas y además te provocan más pudor que cualquier otra persona que no conoces de nada. En los blogs pasa parecido, sí...hablas con la gente y no profundizas en nada en absoluto, es igual que en la parada del autobus, los conoces pero nadie se abre a nadie más de lo rigurosamente necesario. Personalmente prefiero la interacción sana y abierta pero claro..núnca sabes quién puede leer lo que escribes.
Un besazo y
muchos ánimos.
Joe, se me ha disparao el "enviar"
En Cádiz la mayoría de los colegios e institutos se agolpan en un km de la Avenida. Columela, San Vicente, las Esclavas, Salesianas (el mío), San Felipe, El Drago. Y por esa hora se nos ve vagando, todos los días a los mismos, a la mayoría de los alumnos de ESO de mi ciudad. A veces me cansa saludar todos los días a los mismos pero qué se le va a hacer.
Me alegro de saber de ti, hacia tiempo q no publicabas, yo ya llevo una carrerilla q no veas...
Muchos besos guapa
Me pasa lo mismo, todos los días cojo el metro para irme a Fuenlabrada a la facultad y conozco las caras, hay días que me falta alguien y me siento rara. Un beso!